22 5 / 2013
Forma un hábito…
… Y luego el hábito te formará a ti.
Es una de las frases que más ha marcado mi vida.
La he compartido tantas veces, que ya no recuerdo quien me la dijo por primera vez, pero en esta frase tan sencilla he encontrado un principio que en muchas áreas ha cambiado mi vida.
Un hábito, es una conducta repetitiva que una persona hace regularmente, es la forma en que nuestro cerebro funciona, se imaginan que cada mañana tienen que volver a aprender a manejar o cepillarse los dientes porque lo olvidaron.
La mayoría de las cosas que hacemos, buenas o malas; las hacemos a través de hábitos. Pero este principio me enseño a ser intencional en la formación de hábitos que pueden hacer grandes diferencias en nuestra vida diaria.
Lo resumo en tres puntos:
1. Identificar un problema o necesidad: Un hábito bueno o malo, va a reflejar resultados a mediano o largo plazo, por eso es bueno reflexionar sobre nuestras acciones e identificar los cambios necesarios en nuestra rutina para ver resultados diferentes.
2. Desarrollar un plan: Para formar un hábito nuevo, normalmente debes sustituir un hábito por el nuevo que estas por formar, uno de los casos más evidentes en mi vida, ha sido leer la Biblia; y desarrolle un plan que me funcionó bastante bien, mi tiempo para leer es a la hora de almuerzo, cambie el viejo hábito de jugar con mi iPad, para leer en mi iPad y ha sido una experiencia enriquecedora.
Muchas veces queremos hacer cambios, pero no sabemos por dónde empezar y la clave es pensar que hay algunas cosas que no necesariamente son malas, pero las podemos sustituir por otras que nos pueden beneficiar aún más que las cosas que hacíamos antes.
3. Sostener el plan: Un hábito no se forma de la noche a la mañana y mucho menos da resultados de forma mágica, requiere tiempo, paciencia y sobre todo determinación; a veces no te van a dar ganas de hacer algo nuevo que antes no hacías, pero como la misma frase lo dice, si formas un habito, luego el habito te va a formar.
Hace poco empecé a correr, al principio no podía hacer ni dos cuadras sin morir en el intento, lo cual me desanimo en algunas ocasiones pero decidí seguir intentando y poco a poco mi cuerpo fue desarrollando la capacidad de correr, a tal punto que muchas veces es algo que necesito y ahora puedo correr 10 kms.
Formar un hábito, debe tener un propósito, no debe ser sólo porque si, aún los vicios tienen un propósito. Si no vemos a largo plazo los beneficios que un hábito nos puede dar y las consecuencias que un vicio pueden tener en nosotros, pronto volveremos a nuestra rutina y habremos dicho: “Lo intente, pero no lo logre”.
“Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes”.
Maestro Yoda.
Gracias.
10 5 / 2013
"Yo no temo al hombre que ha lanzado 10,000 patadas diferentes, yo temo al hombre que ha lanzado una patada 10,000 veces"
09 5 / 2013
El privilegio de estar, donde estamos
¿Cuantas veces nos quejamos del peso de nuestras responsabilidades?
¿Cuantas veces hemos deseado dejar de hacer lo que hacemos por estar en otros lugares?
Es algo muy normal ver en redes sociales, en nuestras conversaciones diarias, hablar sobre lo cargada que es nuestra agenda, lo limitado que es nuestro tiempo y lo cansados que nos sentimos. Y es comprensible el cuerpo y la mente de desgastan por el ritmo de la vida diaria.
Ayer justamente pensaba en todo lo que he tenido que hacer y en lo acelerada que se ha vuelto mi vida, haciendo una breve pausa, anoche reflexionaba en base a la siguiente pregunta ¿Para qué estoy donde estoy? Y mi primera respuesta fue que a pesar del desgaste estoy aprendiendo y estoy formándome en todas las áreas de mi vida.
Lo que me hizo pensar que todo lo que hago en esta etapa tiene un propósito y que los lugares donde he decidido estar o me han llamado a estar es por el hecho de que hay un potencial o talentos que puedo desarrollar en estos lugares. Eso definitivamente me hizo sentir privilegiado de estar donde estoy, sobrepasando el cansancio y las dificultades que estos procesos llevan.
¿Cuándo fue la última vez que te detuviste a pensar que el lugar donde estas te esta formando para algo más grande?
¿Has pensado que no todos cuentan con los privilegios de estar donde estas?
¿Cuanto tiempo perdemos quejándonos y soñando en escenarios donde evadimos la responsabilidad?
Un cambio de actitud, un cambio de mentalidad y todo lo que hacemos va a tener un propósito y un sentido diferente.
Gracias.
08 5 / 2013
Transformación.
Hace poco estaba recordando algo que aprendi en 2011; y que al traerlo de nuevo a mi mente me hizo aún más sentido que en el momento en que lo aprendí.
Los diamantes, son el segundo material natural más fuerte conocido por la humanidad, y cualquiera pensaría que el diamante es una piedra preciosa sin pensar más allá de lo que conocemos de el, los vemos como un objeto de decoración.
Sin embargo, la forma en que los diamantes son formados, es lo de lo que quiero hablar; los diamantes en realidad son carbón y toma mucho tiempo y presión ser formados, especificamente entre 45 a 60 kilobares (Un bar equivale a una atmosfera).
Un diamante como lo conocemos tiene que pasar por un proceso de pulido y que solamente puede ser logrado por otro diamante.
Pero ¿Por qué les estoy contando esto?
Por una sencilla razón, en 2011, cuando aprendí esto me di cuenta de que la vida, muchas veces genera una presión en nosotros bastante grande para transformarnos de un carbón a un diamante, esta presión se puede ver como decisiones, experiencias y aprendizajes que van formando en nosotros a un diamante en bruto, en este momento somos potencialmente una piedra preciosa.
Es aqui donde interviene el Diamante que nos pule, que nos toma y a través de la fricción, da forma y purifica hasta alcanzar una imagen deseada, en nuestras vidas Dios este diamante que nos va puliendo y logrando dar la forma que El desea en nuestras vidas.
A un diamante que se esta puliendo no le duele la fricción constante; pero a un ser humano, seguramente la fricción constante va a doler, a costar y muchas veces hasta deseable que se detenga.
Me ha pasado y me esta pasando que en ocasiones ya no deseo seguir siendo pulido, pero entender que Dios mismo te esta formando para ser una “piedra” a su imagen, me alienta a seguir adelante.
Dios nos pule a través de experiencias, de circunstancias y situaciones que nos representan un reto en todas las áreas de nuestra vida.
¿Donde estas siendo “pulido”? ¿Qué cosas son necesarias dejar atras para alcanzar esa forma que Dios desea para nosotros?
Gracias.
1 Pedro 1:7.
29 4 / 2013
"From the ends of the earth I call to you,
I call as my heart grows faint;
lead me to the rock that is higher than I.
For you have been my refuge,
a strong tower against the foe”."
26 4 / 2013
En la fidelidad, no en el tiempo.
Desde hace un buen tiempo atras Dios me ha venido hablando de uno de los personajes biblicos más destacados de la Biblia.
Personalmente, cuando Dios me lo menciono por primera vez, no me sentí muy emocionado; pero detras de su vida hay una gran lección que les quiero compartir.
Caleb, irrumpe en la Biblia como un espía que, a pesar de que sus ojos veían cosas imposibles para el pueblo de Israel, su corazón movido por su fe, le decía que era posible alcanzar lo que Dios mismo les había prometido.
Al final en una dura decisión, conducida por el miedo, ganó la opinión de 10 espías que no favorecian la conquista de la tierra prometida, en contra de las opiniones de Caleb y Josué.
Dios, les permitió por esa misma fe a Caleb y a Josué; conquistar Canaan y ser ellos los únicos de su generación que vieran este suceso.
Sin embargo, cuando leemos la historia del libro de Josué, vemos que Caleb se mantiene al margen, y la historia se centra en Josué y en como Dios formó su caracter y personalidad.
Cuanto todos pensamos en Caleb, recordamos a un anciano de 85 años, que despues de 45 años pudo conquistar lo que Dios había prometido.
A veces pienso, ¿Qué pasaba por la mente de Caleb? Ver todo lo que hacía Dios con su amigo y seguramente participaba de la conquista pero no era su batalla, su conquista.
Al menos a mi me desanima.
Pero Dios me llevo al pasaje que es la escencia de Caleb: “A partir de ese día Hebrón ha pertenecido al quenizita Caleb, hijo de Jefone, porque le fue fiel al Señor, Dios de Israel”. Josué 14:14.
Es un versículo sumamente revelador, en la fidelidad y no en el tiempo, es donde encontramos lo que Dios quiere hacer con nuestras vidas y veo mi vida, en la que a otras personas Dios ha acelerado antes que a mi y les ha permitido conquistar lo que Dios ha dado y a veces a mi me toca “esperar”. ¿Pero cuantas veces en ese tiempo reprochamos a Dios lo que esta haciendo en otros y lo que aparentemente no hace en nosotros?
¿Cuanto pasamos pensando en las promesas de Dios, sin recibirlas y molestandonos con Dios por no recibirlas?
Las promesas son importantes, porque Dios las cumple, como dice Josué 23:14. Sin embargo nuestro corazón no puede estar aquí. Nuestro corazón debe estar en amar a Dios y saber que aun que sus promesas no parezcan cumplirse hoy, su amor es tan grande que nada nos mueve y nuestra fidelidad no se pone en entre dicho.
Así veo a Caleb, un anciano fortalecido por el amor de Dios, por su fe y la esperanza de que lo que Dios le prometio, tarde o temprano se haría realidad, pero más importante todavía que durante 45 años, Dios no le hizo falta y eso lo mantuvo fiel.
Gracias.